
La idea de HEAL era
el cambio de conciencia, sobre todo entre los jóvenes, ya que, según sus
impulsores, la raíz de todo el problema está en el sistema educativo, en el
sistema político y en el modelo económico de occidente, y es que este proyecto
estaba pensado para luchar contra las mentiras a través de la literatura y la
música como principales herramientas, esto con el fin de llegar a un sector
social ya demasiado inmerso en las mentiras e ilusiones de la posmodernidad, y
para ello, el punto de partida es el precepto que dice: “Antes de ser una raza,
una religión o una ocupación, eres un ser humano”.
En el primer
apartado, que trata sobre las modificaciones que es necesario hacer al sistema
educativo, dice que desde temprana edad se nos enseña que debemos tener una
respuesta para todo, pero no es una respuesta pensada porque, desde que
entramos a la escuela, los profesores nos inyectan datos y fórmulas, después
hacen preguntas sólo para corroborar si memorizamos las verdades que ellos nos
recitaron, pero nunca nos enseñaron a cuestionar y criticar la realidad. Esto
conduce a pensar que un sistema educativo basado en la memorización genera
personas que no cuestionan, no critican nada, sólo viven como pequeñas piezas
de un gran engranaje que no se detiene, ya que, aunque haya quien pueda
decirnos que en la escuela podemos preguntar, eso es falso puesto que, en los
salones de clases, los estudiantes sólo preguntan sobre lo que recuerdan que
pueden preguntar, sin ir más allá. Como ejemplo de lo anterior basta ver a
cualquier estudiante de secundaria o bachillerato haciendo un trabajo: no saben
leer, no saben interrogar a sus libros, a sus maestros, y eso, lamentablemente,
es algo que se lleva de por vida, pues hay profesionistas a quienes uno
pregunta sobre algo relacionado con su trabajo y se limitan a encogerse de
hombros y murmurar: “Así me lo dijeron”.
Para KRS-One todo
esto se debe a que mediante una educación basada en las mentiras, una religión
de esclavos y un sistema político que trata a las personas como mercancía, el
ser humano se ha perdido en una suerte de animalidad que lo mantiene pasivo
mientras sus derechos son violados, mientras la memoria histórica es borrada
con datos falsos o seleccionados a modo de quien imparte la educación, en este
caso el Estado. El problema, sostiene, es que estamos tan habituados a este
estado de cosas, que muy difícilmente nos moveremos hacia la liberación;
estamos tan acostumbrados a las mentiras que en cuanto alguien grita la verdad,
de inmediato es acallado por el sistema y linchado por una sociedad que siente
en peligro sus estructuras de confort; por eso al gobierno no le conviene que
se insista en que estamos cada vez más jodidos como sociedad.
Todo esto viene a
derivar en la falta de congruencia, desde la más básica como ser humanos y
comportarnos de forma inhumana con otras personas, hasta esas grandes diferencias
entre el discurso y los hechos, o entre un discurso bien elaborado y nuestra
verdadera forma de pensar, lo cual nos aleja de inmediato de la realidad para
sumergirnos en la burbuja del autoengaño en la que pensamos que hacemos lo
correcto aunque no siempre sea así.
Hoy más que nunca
considero que este documento debe ser difundido y estudiado pues sería tonto
pensar que sólo tiene vigencia en Estados Unidos; no, su importancia es a nivel
global pues no critica los falsos valores norteamericanos (si es que algo así
existe), sino que critica los preceptos erróneos de las sociedades
contemporáneas, basados en el poder económico y político, en el dominio sobre
el otro, en siempre conseguir más con el menor sacrificio y en producir más con
la menor inversión.
Valdría la pena
difundirlo porque actualmente, con la plataforma digital a que tenemos acceso,
muchas veces estamos expuestos a información irresponsable, falsa o
intrascendente cuyos autores propagan nada más porque tienen un espacio, un blog o un suplemento, sin considerar que posiblemente estén formando opiniones
torcidas en el sector juvenil con posturas que a veces rayan en lo idiota.
Educar contra las
mentiras es el fin de HEAL, como lo es educar contra la vanidad, la arrogancia,
la discriminación, la incongruencia, la desinformación, la violencia y todo eso
que sume a la humanidad en la bestialidad disfrazada de civilización. Es por
eso que vale la pena difundirlo entre jóvenes, que son los más expuestos a la
democratización de la ignorancia.