Hace una semana
pensé que frente a la oposición de la sociedad y diferentes actores políticos,
la iniciativa municipal de los parquímetros quedaría en una iniciativa
malograda; me equivoqué. En estos días, el Ayuntamiento de Morelia ha dicho -a
través de varios funcionarios- que la medida no es recaudatoria, que es para
darle movilidad al Centro, que es para incentivar el uso de medios de
transporte alternos, que es para quitarle el control de las calles a los
lavacoches, que es para cuidar el medio ambiente, que es para mejorar la imagen
del primer cuadro de la ciudad y toda una perorata que me recuerda a Jesús
Reyna cuando dice que Michoacán está en santa paz.
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Cristina Portillo Ayala |
Vámonos por puntos.
Que la medida no es recaudatoria. En una nota de Patricia Monreal publicada el
jueves 10 de octubre por este diario, se citan las declaraciones de la diputada
perredista Cristina Portillo, quien ofreció datos interesantes. Entre lo que
mencionó la legisladora local, resalta que serían 250 parquímetros para tres
mil 775 cajones de estacionamiento, cobrando diez pesos por una hora y operando
durante mediodía, lo que nos arroja un saldo de 453 mil pesos diarios, doce
millones al mes y la nada despreciable recaudación anual de 163 millones de
pesos, sumando las infracciones a quienes se pasen del tiempo establecido en el
dispositivo o se estacionen en lugares prohibidos, que ya de por sí son muchos,
tomando en cuenta el posible arrastre de la grúa y el pago por el corralón. No
sé en Wililandia, pero de donde yo
vengo a eso se le llama recaudar dinero, y si no es así, quiere decir que la
concesionaria se quedaría con esos millones anuales, tantito peor; quizá por
esa razón la empresa Factiblidad Urbana Total no cobró por el proyecto y el
pobre Ayuntamiento se dejó envolver, como cuando un constructor patito vendió a Springfield un
monorriel; sí, hablo de Los Simpson.
Que los
parquímetros coadyuvarían a dar movilidad al Centro Histórico. El primer cuadro
de la ciudad es un caos por donde se le mire, excepto entre la media noche y la
madrugada. La falta de movilidad en el Centro no es a causa de los carros
estacionados que no pagan, pues con los parquímetros seguiría habiendo
vehículos aparcados, sólo que estarían generando los ingresos mencionados en el
párrafo anterior. El asunto de la movilidad se resolvería, en primera
instancia, de tres formas: cambiando el tipo de unidades del transporte público
pues muchas, como las combis, son bastante pequeñas, por lo que, así vayan
saturadas, llevan pocos pasajeros en comparación con la capacidad de transporte
de un camión. En segundo lugar, en vista de que muchas vialidades del Centro
Histórico son demasiado estrechas como para la circulación de camiones, se
volvería necesario sacar al transporte público del primer cuadro de la ciudad,
al menos de las calles Guillermo Prieto, Galeana, Abasolo, El Nigromante,
Ocampo, Allende, Virrey de Mendoza y Morelos, permitiendo el paso sólo a
automóviles particulares y taxis, pero el Ayuntamiento se enfrentaría a un gran
problema gangsteril: Pasalagua y similares. Y en tercer lugar, que los
operadores de las susodichas unidades y los pasajeros que las abordan aprendan
a respetar la paradas establecidas, evitando subir y bajar donde les pega la
soberana voluntad.
Que con los
parquímetros se incentivaría el uso de medios de transporte alternos. Vivo en
la salida a Quiroga, si me pongo en sintonía con el Ayuntamiento y decido dejar
mi carro para ir al primer cuadro, tendría que pagar el camión que me saca del
fraccionamiento y la combi que me lleva al Centro, quince pesos por un viaje de
casi tres cuartos de hora, nada más de ida. Ahora supongamos que voy con mi
familia, 45 pesos por 45 minutos de lentitud, sumando los baches de los
carriles laterales de la Avenida Madero Poniente; si agregamos el regreso, son
90 pesos. Mi carro se gasta 50 pesos en gasolina de ida y vuelta, y esos 45 minutos
de trayecto se convierten en 25 minutos de viaje cómodo y seguro. Ah, pero el
hache Ayuntamiento habla de la bicicleta como medio de transporte, y yo
pregunto, si usted vive en la Zona Conurbada (ya en Tarímbaro), en la salida a
Charo o hacia donde su servidor tiene su morada, ¿se arriesgaría a irse en
bicicleta al Centro? Lo siento pero en esta ciudad hay demasiados cafres como
para andar en bicicleta.
Que los
parquímetros ayudarían en materia ambiental. Las unidades que más contaminan en
Morelia son las de carga y los microbuses, no los automóviles particulares, al
menos no en la misma medida. Si realmente se quiere hacer algo contra las
emisiones de los automotores, deberían empezar mejorando el parque vehicular
del transporte público, pues aunque hay rutas como la Rosa, cuyas unidades son
seminuevas y en buen estado, hay casos lastimosos como las rutas Alberca, Santa
María, Panteón y Ruta 1, carros que ya deberían ser dados de baja debido a las
grandes emisiones que, con las de camiones de carga que circulan por toda la
ciudad, inundan a Morelia de smog y ruido. ¿Por qué no mejor, en lugar de
hacerle al wanna be, se buscan
mecanismos para renovar el parque vehicular de estas rutas que rodean y
atraviesan la ciudad?, ¿o con los 163 millones de pesos anuales que recauden de
las tragamonedas van a apoyar a los concesionarios para adquirir nuevas
unidades? Si realmente quisieran ya lo hubieran hecho desde hace mucho.
Que los
parquímetros darán una mejor imagen al Centro Histórico. Si el edificio del
Hotel Alameda ya desentona bastante con la arquitectura de la colonia Centro de
Morelia, no entiendo cómo es que los parquímetros darán una mejor imagen a la
ciudad, ¿tan bonitos están que además de dar dinero embellecerán la ciudad?
Volvemos al tema de lo wanna be, al
querer ser. Imagine el Centro Histórico luciendo sus 250 parquímetros, ¿se vería
bonito?, no, se ve igual, con la única diferencia de esos artefactos incrustados
en las banquetas.
Lo de los
lavacoches no lo saco a colación porque de eso hablé la semana pasada; más bien
atendamos lo dicho por el ombudsman michoacano: la calle es de todos, no del
Ayuntamiento, así que no tienen razón para cobrar impuestos para estacionarse, y
si las autoridades municipales pretenden implementar esa medida recaudatoria
defendidos y justificados por los políticos del PRI, que hagan la consulta
ciudadana como ya lo pidió el Congreso local para que desde ahora haya
transparencia en el proyecto, la concesión y los recursos que genere, eso si
los ciudadanos lo aceptamos y el Ayuntamiento no continúa en su necedad.