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20 de febrero de 2007

Motel Blues

Al pasillo no le importan
tus ganas de acabar pronto.
No necesito tu piel,
sólo quiero cerrar los ojos
mientras la ventosa de tus labios
me dice que no estoy muerto.

















Lenta te desnudas
queriendo saber
que aún eres hermosa;
pero no me interesa verte
ni lamer tus cicatrices,
me basta tu estar aquí
con la luz apagada.

Si estuviera triste
me refugiaría en tus senos
para llorar toda la noche;
si estuviera enojado
te arrancaría la lengua
para dársela a los gatos.
Pero esta noche
no es una novia amarga
ni el cigarro un alfiler
clavado en las uñas;
no, hoy sólo tengo asco

16 de febrero de 2007

Chorizum Est

Hoy por la mañana:
amanecí despierto,
con el infantil deseo
de salir a lo nublado
y apoderarme del día.

Hoy no es martes
y ese disfraz de febrero
no le funciona a la mañana.
Hoy es todos los días,
hoy tengo todas las edades
y escribo sobre mí
porque me aburre la oscuridad.
Café caliente al despertar
y cigarro tibio en el camino;
hay vida en mis riñones,
mi hígado es la cosa negra
más bella del mundo,
entre mis piernas muge un toro
y es mi piel un libro
que cuenta mil historias.

Los días pasados
dejaron en mis ojos
basuritas que lastiman;
pero, más que olvidar,
prefiero aprender a recordar.


6 de febrero de 2007

Programas de revista: circo, maroma y teatro por un minuto de atención.

Domingo, diez de la mañana: despierto (me duelen las costillas de tanto estar acostado), me levanto, voy al baño, me lavo la cara, me visto, bajo a almorzar. Mi madre y mi hermano ven Tempranito (programa de revista que los fines de semana engalana los hogares mexicanos con sus comiquísimas ocurrencias). No tardo en entender la dinámica: con tal de ganarse el premio (cinco minutos al aire), tres jóvenes actores de esos que alguna vez salieron en Lo que callamos las mujeres o La vida es una canción, deben identificar a una mujer con sólo verle los pies. Mi pregunta es “¿porqué estamos viendo esto?”, la respuesta: por que es eso o pelear con mi hermano porque yo preferiría ver Los videos más sorprendentes de América, donde los malos son atrapados y las mascotas recobran su salvajismo. Mi madre es más neutral: mientras no sea la hora de Montecristo, poco o nada le importa lo que sintonicemos.

¿Con cuántos programas de revista contará la historia de la televisión mexicana? No lo sé y eso sería como preguntar cuántas veces salió Yuri en Siempre en Domingo, de hecho, la respuesta sería la misma: a quién le importa. Lo que no dejo de preguntarme es qué tienen estos programas que, a pesar de todo, siempre acaparan la atención del público y algunos personajes llegan a ser verdaderos ídolos del pueblo, recordemos a Paco Stanley y su patiño Mayito (durante el funeral de Stanley, una señora gritó frente a la cámara “duele mucho ¡era la alegría de los pobres!”). Y es que no hay que ser un genio para saber que esos programas muchas veces son huecos y estúpidos y que eso acaba siendo una virtud puesto que, si a pesar de constituir un insulto a la inteligencia del televidente siguen teniendo rating, significa que están cumpliendo su misión: entretener.
Estos programas, igual que los noticieros de espectáculos y los del concepto Ventaneando, no buscan educar al televidente, no tienen el fin de aleccionar sobre nada; estos programas no tienen una intención didáctica o cultural, su objetivo es venderle tiempo al telespectador. Es fin de semana, domingo para ser precisos; es obvio que mucha gente está descansando de la rutina diaria: jornadas de ocho o diez horas, tránsito pesado, regaños del jefe, levantarse temprano, trabajo físico o en la computadora, mal dormir, mal comer y mal coger. Es lógico que en tales circunstancias, el ciudadano común no está para complicaciones, lo que quiere es descansar y relajarse y qué mejor que en actividades cuyo esfuerzo requerido sea únicamente tener la fuerza necesaria para subir el volumen y dos o tres neuronas para entender el idioma que se supone conoce. Tal es la razón de que estos programas (que también hay entre semana y uno por casi cada canal nacional, extranjero o local) tengan elevados niveles de audiencia: son fáciles de ver y no hay mucho qué entender. Mucho se ha dicho que cada sociedad tiene el gobierno que se merece, yo prefiero decir que cada sociedad tiene un entretenimiento a su justa medida. Por esta razón es que, más que quejarnos de la tele basura, preguntémonos hasta qué punto no sólo lo aceptamos, sino que lo pedimos.
En una sociedad consumista debe haber toda clase de productos para satisfacer la necesidad de cada cliente y entre más oferta haya, más consumirá pues los costos serán menores (no soy economista, es cosa de sentido común): al final, el consumidor tendrá tantas opciones que forzosamente deberá elegir una. Para la sociedad urbana y en sectores que están en la frontera entre lo rural y lo urbano, no basta tener un canal de noticias y telenovelas y otro con caricaturas y programación juvenil, no, ahora –y desde hace más de una década– es necesario contar con un mínimo de cuarenta canales, los cuales se pueden dividir en grupos de seis o siete parecidos entre sí: películas, deportes, caricaturas, noticias y entretenimiento juvenil; eso sin contar a los colados: cultura y religión.
Es domingo y Tempranito aún no termina. Bisogno ya se disfrazó de mujer, de conductor de noticiero y de maestro de primaria (patética y burda imitación del de por sí vomitivo Cero en conducta), una de las conductoras no se cansa de decir una barbaridad tras otra, la otra mujer sabe que su mayor talento está en sus piernas y el grupo musical toca cada vez peor. Recuerdo un capítulo de The Simpsons en el que Bob Patiño hace que las televisoras dejen de transmitir, así que Krusty va a una cabina de transmisión que el gobierno tiene en el desierto para casos de emergencia. Su sueño se ve realizado: es el único show man transmitiendo desde el único canal al aire así que tiene a toda la audiencia para él solo. El resultado es de esperarse: se le acaban las ideas y no haya qué más hacer para entretener al público. Lo mismo pasa con los programas de revista: demasiado tiempo al aire, muchos conductores, subestimación a la inteligencia del televidente y poca imaginación.
Por fin acaba Tempranito pero no hay motivos para alarmarse: mañana Paco de la O (más payaso y fantoche que Alfredo Adame) e Ingrid Coronado (flamante ex-Garibaldi) deleitarán al público con su singular entusiasmo en Venga la alegría; más tarde, la cosmopolitan crew de Con sello de mujer engalanará la pantalla con sus tips de belleza y la dignificación de la mujer banal. Por cierto, ¿quién cantaba esa canción que decía "chicas de hoy, tururú, tururú"? No sé, de repente me acordé.

25 de enero de 2007

Untitled Blues

I
Lento andar sin esfuerzo,
sin la tentación
de correr tras la tarde,
sin sentir que las horas
escurren entre los dedos.

Arrellanado en el asiento,
escuchando cómo Clapton
se vuelve esclavo
mientras el Blues
es un gato pardo
confundido en la noche.

Estos días son duros de roer,
huesos de un hombre
cuyo cadáver servirá
para futuras teorías
sobre el impacto ambiental
de la ceguera y el olvido.


II
Tener algo qué decir
o quedarse callado,
no importa,
como nunca importó
tener siete años
y llorar por las noches
a causa de las moscas.
De todos modos
yo no busco caminos,
es el rumbo quien me encuentra.


III
Crisis de vasos en el café:
a partir de este momento
la sed es colectiva.
Tendremos que beber
la tinta y la ceniza.
Bien aventurado sea
el pobre de soledades
pues de él será
el Reyno de la Compañía.

Los otros, nosotros,
los que no comemos pay
por ser demasiado dulce
para una sola boca,
nos beberemos el silencio
mientras éste dura.


IV
La recesión de agua sigue,
la ciudad se está llenando
de estatuas de sal
que se desintegran
al abrazarlas.

15 de enero de 2007

Bitácora vacacional

Volver a los diecisiete. En esta frase, Violeta Querida renace matando soledades. He intentado hacerlo pero, por extraño que parezca, siempre termino por colocarlas en la cabecera de micama.

**************
"Te amaré hasta que muera". Dije algunavez, cuando veracidad e intensidad se me presentaban con la misma cara.
**************
Pese a lo que en la infancia hayamos sentido, nunca fuimos tan libres como cuando éramos niños: en un mundo pequeño la libertad necesaria es menos.

**************
Una mujer con ojos como duraznos charla alegremente con un hombre que bien podría ser su padre. No son amantes, la mirada de ella es más bien la de una mujer haciendo su trabajo; tampoco está trabajando, la mirada del hombre no tiene la altanería de quien se compró un cacharro. Algo sorprendente pasa con esta pareja: en medio de su conversación, hay momentos en que sus miradas no existen: cuencas vacías.

**************
Una taza semivacía
puede hablar de dos cosas:
falta de tiempo
para explorar el fondo
o una tarde con horas
de dos dìas.

**************
Un cigarro entre los dedos
es un cesto de basura
para los minutos y los besos.
Minutos que no se han ido,
besos que que aborté.

**************
Una mesa de café es perfecta
por su pequeña redondez :
trecientos sesenta y cinco lados
para una sola persona.

**************
Con gran devoción
escribía en los cafés
hasta que, calculando,
supo que cada café
le costaba un mal poema
y cada mal poema quince pesos.

**************
Empeñado en volverse gárgola
para descubrir el movimiento.

**************
Descubrir el movimiento
a partir de la inmovilidad:
momento originario
en que los campesinos
de Van Gogh cobraron vida.
**************
Una parte de mí dice que soy maravilloso, la otra murió. Mi narcicismo no tiene la culpa, el asesino soy yo.

**************
Despuès de ahogar mosqitos
en la copa de mezcal
e impregnar las paredes
con bocanadas de isomnio,
los malos presentimientos
encarnan bajo la almohada
y no hay a quien abrazar.

La noche, esa puta triste,
pone barrotes en la cama
para asegurar su comisión.
**************
Hablar incesantemente de mi es recitar, sin asomo de vergüenza, una estupidez tras otra con apenas algunos destellos de ingenio.

10 de enero de 2007

Los diez Puntos de las Panteras Negras

Nota: por aquello de tradutore traditore, me abstuve de traducir el siguiente texto; además, me dio flojera.

THE TEN POINT PLAN


1. WE WANT FREEDOM. WE WANT POWER TO DETERMINE THE DESTINY OF OUR BLACK AND OPPRESSED COMMUNITIES.
We believe that Black and oppressed people will not be free until we are able to determine our destinies in our own communities ourselves, by fully controlling all the institutions which exist in our communities.
2. WE WANT FULL EMPLOYMENT FOR OUR PEOPLE.
We believe that the federal government is responsible and obligated to give every person employment or a guaranteed income. We believe that if the American businessmen will not give full employment, then the technology and means of production should be taken from the businessmen and placed in the community so that the people of the community can organize and employ all of its people and give a high standard of living.
3. WE WANT AN END TO THE ROBBERY BY THE CAPITALISTS OF OUR BLACK AND OPPRESSED COMMUNITIES.
We believe that this racist government has robbed us and now we are demanding the overdue debt of forty acres and two mules. Forty acres and two mules were promised 100 years ago as restitution for slave labor and mass murder of Black people. We will accept the payment in currency which will be distributed to our many communities. The American racist has taken part in the slaughter of our fifty million Black people. Therefore, we feel this is a modest demand that we make.
4. WE WANT DECENT HOUSING, FIT FOR THE SHELTER OF HUMAN BEINGS.
We believe that if the landlords will not give decent housing to our Black and oppressed communities, then housing and the land should be made into cooperatives so that the people in our communities, with government aid, can build and make decent housing for the people.
5. WE WANT DECENT EDUCATION FOR OUR PEOPLE THAT EXPOSES THE TRUE NATURE OF THIS DECADENT AMERICAN SOCIETY. WE WANT EDUCATION THAT TEACHES US OUR TRUE HISTORY AND OUR ROLE IN THE PRESENT-DAY SOCIETY.
We believe in an educational system that will give to our people a knowledge of the self. If you do not have knowledge of yourself and your position in the society and in the world, then you will have little chance to know anything else.

6. WE WANT COMPLETELY FREE HEALTH CARE FOR All BLACK AND OPPRESSED PEOPLE.
We believe that the government must provide, free of charge, for the people, health facilities which will not only treat our illnesses, most of which have come about as a result of our oppression, but which will also develop preventive medical programs to guarantee our future survival. We believe that mass health education and research programs must be developed to give all Black and oppressed people access to advanced scientific and medical information, so we may provide our selves with proper medical attention and care.
7. WE WANT AN IMMEDIATE END TO POLICE BRUTALITY AND MURDER OF BLACK PEOPLE, OTHER PEOPLE OF COLOR, All OPPRESSED PEOPLE INSIDE THE UNITED STATES.
We believe that the racist and fascist government of the United States uses its domestic enforcement agencies to carry out its program of oppression against black people, other people of color and poor people inside the united States. We believe it is our right, therefore, to defend ourselves against such armed forces and that all Black and oppressed people should be armed for self defense of our homes and communities against these fascist police forces.
8. WE WANT AN IMMEDIATE END TO ALL WARS OF AGGRESSION.
We believe that the various conflicts which exist around the world stem directly from the aggressive desire of the United States ruling circle and government to force its domination upon the oppressed people of the world. We believe that if the United States government or its lackeys do not cease these aggressive wars it is the right of the people to defend themselves by any means necessary against their aggressors.
9. WE WANT FREEDOM FOR ALL BLACK AND OPPRESSED PEOPLE NOW HELD IN U. S. FEDERAL, STATE, COUNTY, CITY AND MILITARY PRISONS AND JAILS. WE WANT TRIALS BY A JURY OF PEERS FOR All PERSONS CHARGED WITH SO-CALLED CRIMES UNDER THE LAWS OF THIS COUNTRY.
We believe that the many Black and poor oppressed people now held in United States prisons and jails have not received fair and impartial trials under a racist and fascist judicial system and should be free from incarceration. We believe in the ultimate elimination of all wretched, inhuman penal institutions, because the masses of men and women imprisoned inside the United States or by the United States military are the victims of oppressive conditions which are the real cause of their imprisonment. We believe that when persons are brought to trial they must be guaranteed, by the United States, juries of their peers, attorneys of their choice and freedom from imprisonment while awaiting trial.
10. WE WANT LAND, BREAD, HOUSING, EDUCATION, CLOTHING, JUSTICE, PEACE AND PEOPLE'S COMMUNITY CONTROL OF MODERN TECHNOLOGY.
When, in the course of human events, it becomes necessary for one people to dissolve the political bonds which have connected them with another, and to assume, among the powers of the earth, the separate and equal station to which the laws of nature and nature's God entitle them, a decent respect to the opinions of mankind requires that they should declare the causes which impel them to the separation.

We hold these truths to be self-evident, that all men are created equal; that they are endowed by their Creator with certain unalienable rights; that among these are life, liberty, and the pursuit of happiness. That to secure these rights, governments are instituted among men, deriving their just powers from the consent of the governed; that, whenever any form of government becomes destructive of these ends, it is the right of the people to alter or to abolish it, and to institute a new government, laying its foundation on such principles, and organizing its powers in such form as to them shall seem most likely to effect their safety and happiness. Prudence, indeed, will dictate that governments long established should not be changed for light and transient causes; and, accordingly, all experience hath shown that mankind are most disposed to suffer, while evils are sufferable, than to right themselves by abolishing the forms to which they are accustomed. But, when a long train of abuses and usurpation, pursuing invariably the same object, evinces a design to reduce them under absolute despotism, it is their right, it is their duty, to throw off such government, and to provide new guards for their future security.

15 de diciembre de 2006

Apunte a medianoche

A Gilito, por la hermandad
You got to change your evil ways, baby,
before I stop loving you.
Santana
While you sit in a cell writing a letter
saying when you get out,
your things will be better,
but man, she couldn't wait
so she's going out on a date.
Frost
Doce de la noche, "hay" una llamada que no ha llegado y un montón más sin devolver. Fue un día que no debió pasar: las imágenes cotidianas, los mismos dolores, el sabor a polvo de mis errores durante toda la mañana, estar sentado frente a la computadora esperando que de algún lado caiga una chispa de genialidad (absurda esperanza que nunca muere) para al final apagar el aparato y huir del tentador cigarro. Las mismas justificaciones para mi ostracismo intelectual. Noche de televisión, bombardeo de sandeces (la tregua llega con Los Simpsons) hasta que, con el reloj en ceros, prendo la computadora.
Pienso en el amor y la pasión mientras me rasco la entrepierna, me duele que sea este y no los muslos de aquella mujer los que estoy tocando. Me duele la noche, Copándaro, la tormenta extemporánea, la carretera, la voz de ella cuando no está conmigo, tener que desvelarme porque no hay con quien dormir, el apilo de libros sin leer, el cúmulo de cosas sin escribir mientras desperdicio electricidad tecleando esto, el pasado, la vida de los felices. Me duelen tantas cosas que acabo por dolerme a mí mismo. No es que sea un mártir de la autocompasión romántica o la desolaciómn modernista, es sólo que a veces me siento estúpido.
Doce de la noche. Excitado y triste destapo una cerveza, prendo un cigarro, pongo algo de Robert Cray: una noche de cerveza a solas es el final perfecto para un día de mierda. I've got the blues tonight 'cause I've got the blues every night. Quisiera vender mi alma pero no estoy en el crucero adecuado.
Una de la mañana. Empieza el miércoles, el resto de mi vida se agota rápido: agua entre mis dedos, espacio en la hoja, las palabras de hoy, el cigarro que no cupo en el martes, la cerveza más amarga, las ganas de no odiar al mundo. De pronto y como único remedio, repaso las palabras de Gutiérrez Vega, serían el perfecto epitafio de este día: "Es tiempo, amada gente, de largarnos".
*NOTA: Este texto fue escrito hace algunos dos o tres meses pero hasta este domingo que pasó fue publicado, por tal motivo, y no bastándome con el periódico, lo subo a este blog para que si alguien quiere comentarlo pues aquí está.
Atte. Jorge A. Amaral

14 de diciembre de 2006

Tengo un sueño

Por Martin Luther King, Jr.


Discurso leído en las gradas del Lincoln Memorial durante la histórica Marcha sobre Washington
Estoy orgulloso de reunirme con ustedes hoy, en la que será ante la historia la mayor manifestación por la libertad en la historia de nuestro país.
Hace cien años, un gran estadounidense, cuya simbólica sombra nos cobija hoy, firmó la Proclama de la emancipación. Este trascendental decreto fue como un gran rayo de luz y de esperanza para millones de esclavos negros, chamuscados en las llamas de una marchita injusticia. Llegó como un precioso amanecer al final de una larga noche de cautiverio. Pero, cien años después, el negro aún no es libre; cien años después, la vida del negro es aún tristemente lacerada por las esposas de la segregación y las cadenas de la discriminación; cien años después, el negro vive en una isla solitaria en medio de un inmenso océano de prosperidad material; cien años después, el negro todavía languidece en las esquinas de la sociedad estadounidense y se encuentra desterrado en su propia tierra.
Por eso, hoy hemos venido aquí a dramatizar una condición vergonzosa. En cierto sentido, hemos venido a la capital de nuestro país, a cobrar un cheque. Cuando los arquitectos de nuestra república escribieron las magníficas palabras de la Constitución y de la Declaración de Independencia, firmaron un pagaré del que todo estadounidense habría de ser heredero. Este documento era la promesa de que a todos los hombres, les serían garantizados los inalienables derechos a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad.
Es obvio hoy en día, que Estados Unidos ha incumplido ese pagaré en lo que concierne a sus ciudadanos negros. En lugar de honrar esta sagrada obligación, Estados Unidos ha dado a los negros un cheque sin fondos; un cheque que ha sido devuelto con el sello de "fondos insuficientes". Pero nos rehusamos a creer que el Banco de la Justicia haya quebrado. Rehusamos creer que no haya suficientes fondos en las grandes bóvedas de la oportunidad de este país. Por eso hemos venido a cobrar este cheque; el cheque que nos colmará de las riquezas de la libertad y de la seguridad de justicia.
También hemos venido a este lugar sagrado, para recordar a Estados Unidos de América la urgencia impetuosa del ahora. Este no es el momento de tener el lujo de enfriarse o de tomar tranquilizantes de gradualismo. Ahora es el momento de hacer realidad las promesas de democracia. Ahora es el momento de salir del oscuro y desolado valle de la segregación hacia el camino soleado de la justicia racial. Ahora es el momento de hacer de la justicia una realidad para todos los hijos de Dios. Ahora es el momento de sacar a nuestro país de las arenas movedizas de la injusticia racial hacia la roca sólida de la hermandad.
Sería fatal para la nación pasar por alto la urgencia del momento y no darle la importancia a la decisión de los negros. Este verano, ardiente por el legítimo descontento de los negros, no pasará hasta que no haya un otoño vigorizante de libertad e igualdad.
1963 no es un fin, sino el principio. Y quienes tenían la esperanza de que los negros necesitaban desahogarse y ya se sentirán contentos, tendrán un rudo despertar si el país retorna a lo mismo de siempre. No habrá ni descanso ni tranquilidad en Estados Unidos hasta que a los negros se les garanticen sus derechos de ciudadanía. Los remolinos de la rebelión continuarán sacudiendo los cimientos de nuestra nación hasta que surja el esplendoroso día de la justicia.
Pero hay algo que debo decir a mi gente que aguarda en el cálido umbral que conduce al palacio de la justicia. Debemos evitar cometer actos injustos en el proceso de obtener el lugar que por derecho nos corresponde. No busquemos satisfacer nuestra sed de libertad bebiendo de la copa de la amargura y el odio. Debemos conducir para siempre nuestra lucha por el camino elevado de la dignidad y la disciplina. No debemos permitir que nuestra protesta creativa degenere en violencia física. Una y otra vez debemos elevarnos a las majestuosas alturas donde se encuentre la fuerza física con la fuerza del alma. La maravillosa nueva militancia que ha envuelto a la comunidad negra, no debe conducirnos a la desconfianza de toda la gente blanca, porque muchos de nuestros hermanos blancos, como lo evidencia su presencia aquí hoy, han llegado a comprender que su destino está unido al nuestro y su libertad está inextricablemente ligada a la nuestra. No podemos caminar solos. Y al hablar, debemos hacer la promesa de marchar siempre hacia adelante. No podemos volver atrás.
Hay quienes preguntan a los partidarios de los derechos civiles, "¿Cuándo quedarán satisfechos?"
Nunca podremos quedar satisfechos mientras nuestros cuerpos, fatigados de tanto viajar, no puedan alojarse en los moteles de las carreteras y en los hoteles de las ciudades. No podremos quedar satisfechos, mientras los negros sólo podamos trasladarnos de un gueto pequeño a un gueto más grande. Nunca podremos quedar satisfechos, mientras un negro de Misisipi no pueda votar y un negro de Nueva York considere que no hay por qué votar. No, no; no estamos satisfechos y no quedaremos satisfechos hasta que "la justicia corra como el agua y la rectitud como una poderosa corriente".
Sé que algunos de ustedes han venido hasta aquí debido a grandes pruebas y tribulaciones. Algunos han llegado recién salidos de angostas celdas. Algunos de ustedes han llegado de sitios donde en su búsqueda de la libertad, han sido golpeados por las tormentas de la persecución y derribados por los vientos de la brutalidad policíaca. Ustedes son los veteranos del sufrimiento creativo. Continúen trabajando con la convicción de que el sufrimiento que no es merecido, es emancipador.
Regresen a Misisipi, regresen a Alabama, regresen a Georgia, regresen a Louisiana, regresen a los barrios bajos y a los guetos de nuestras ciudades del Norte, sabiendo que de alguna manera esta situación puede y será cambiada. No nos revolquemos en el valle de la desesperanza.
Hoy les digo a ustedes, amigos míos, que a pesar de las dificultades del momento, yo aún tengo un sueño. Es un sueño profundamente arraigado en el sueño "americano".
Sueño que un día esta nación se levantará y vivirá el verdadero significado de su credo: "Afirmamos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres son creados iguales".
Sueño que un día, en las rojas colinas de Georgia, los hijos de los antiguos esclavos y los hijos de los antiguos dueños de esclavos, se puedan sentar juntos a la mesa de la hermandad.
Sueño que un día, incluso el estado de Misisipi, un estado que se sofoca con el calor de la injusticia y de la opresión, se convertirá en un oasis de libertad y justicia.
Sueño que mis cuatro hijos vivirán un día en un país en el cual no serán juzgados por el color de su piel, sino por los rasgos de su personalidad.
¡Hoy tengo un sueño!
Sueño que un día, el estado de Alabama cuyo gobernador escupe frases de interposición entre las razas y anulación de los negros, se convierta en un sitio donde los niños y niñas negras, puedan unir sus manos con las de los niños y niñas blancas y caminar unidos, como hermanos y hermanas.
¡Hoy tengo un sueño!
Sueño que algún día los valles serán cumbres, y las colinas y montañas serán llanos, los sitios más escarpados serán nivelados y los torcidos serán enderezados, y la gloria de Dios será revelada, y se unirá todo el género humano.
Esta es nuestra esperanza. Esta es la fe con la cual regreso al Sur. Con esta fe podremos esculpir de la montaña de la desesperanza una piedra de esperanza. Con esta fe podremos trasformar el sonido discordante de nuestra nación, en una hermosa sinfonía de fraternidad. Con esta fe podremos trabajar juntos, rezar juntos, luchar juntos, ir a la cárcel juntos, defender la libertad juntos, sabiendo que algún día seremos libres.
Ese será el día cuando todos los hijos de Dios podrán cantar el himno con un nuevo significado, "Mi país es tuyo. Dulce tierra de libertad, a ti te canto. Tierra de libertad donde mis antecesores murieron, tierra orgullo de los peregrinos, de cada costado de la montaña, que repique la libertad". Y si Estados Unidos ha de ser grande, esto tendrá que hacerse realidad.
Por eso, ¡que repique la libertad desde la cúspide de los montes prodigiosos de Nueva Hampshire! ¡Que repique la libertad desde las poderosas montañas de Nueva York! ¡Que repique la libertad desde las alturas de las Alleghenies de Pensilvania! ¡Que repique la libertad desde las Rocosas cubiertas de nieve en Colorado! ¡Que repique la libertad desde las sinuosas pendientes de California! Pero no sólo eso: ¡Que repique la libertad desde la Montaña de Piedra de Georgia! ¡Que repique la libertad desde la Montaña Lookout de Tennesse! ¡Que repique la libertad desde cada pequeña colina y montaña de Misisipi! "De cada costado de la montaña, que repique la libertad".
Cuando repique la libertad y la dejemos repicar en cada aldea y en cada caserío, en cada estado y en cada ciudad, podremos acelerar la llegada del día cuando todos los hijos de Dios, negros y blancos, judíos y cristianos, protestantes y católicos, puedan unir sus manos y cantar las palabras del viejo gospel negro: "¡Libres al fin! ¡Libres al fin! Gracias a Dios omnipotente, ¡somos libres al fin!"

Washington, DC
28 de agosto de 1963

12 de diciembre de 2006

Desfile refresquero: vade retro

Tras cuarenta y cinco minutos metido en el tránsito de mi trabajo al Centro, vienen otros veinticinco para hallar dónde estacionarme. Claro, hay estacionamientos públicos, pero para la gente que no pone más de cien pesos de gasolina, pagar a veinte o treinta pesos la hora en un estacionamiento es más que una frivolidad, eso ya constituye una grosería imperdonable. Por fin estacionado y con un mal presentimiento, avanzar dos cuadras rumbo a los portales es más complicado que de costumbre: turistas que se saben exentos de todo insulto pues saben que el gobierno los ve como al Mesías, señoras estúpidas con niños salvajes, señores huraños seguidos por mujeres intransigentes.
Antes de llegar al café hay que comprar cigarros, como en el puesto de revistas no hay de los que me gustan, sólo me queda la tienda donde la cerveza es barata y el servicio malo. Tienen cigarros, tienen cambio, pero la atención de esa cajera es impunemente acaparada por una madre complaciente y un mocoso incapaz de escoger la chatarra que engullirá. Me asusta reconocer mis ganas de golpear a ese niño, pero hay mocosos que se merecen la patada de un adulto.
Por fin en la pseudo-parroquia: con las caras largas y hartos de esperar, los contertulios ya se han terminado su café; pedirían la cuenta si no supieran que, tarde o temprano, habría de llegar sudando, sonriendo, con las manos empalmadas y disculpándome por la bola de inútiles que no saben qué hacer cuando hay demasiado tránsito y que por ello entretienen a los buenos conductores.
De repente, el centro está abarrotado, no habrá Cathedral Extreme Show, no es jueves. Alguien comenta sobre cierta marca de refresco que, hasta Dios lo sabe, es mejor que la Pepsi... el veinte cae: ¡Claro! Es el desfile Coca-Cola: ositos, santacloses, renos, música, alegría, luces, carros alegóricos. Ese afán de ser una ciudad cosmopolita cuando no se es más que un pueblo grande en el que la gente va a la plaza y bailan al son de cualquier bote chilero tocado con dos palitos.
Salir del café. Me iría pero antes tengo que ir al cajero, justo en la Madero Avenue; así que a codazos, empujones y mentadas, rompo la atmósfera prenavideña-happy snob y paso frente a Palacio de Gobierno donde ya se ha montado una especie de tribuna, algo así como la zona VIP del desfile. Sólo hay una de dos: esos lugares están reservados para los que ya piden su refresco por internet y al mayoreo pues no beben menos de dos litros al día, o son a los que la empresa ha pensionado por ya no tener estómago, ni hígado, ni riñones y, para evitar que eso se divulgue, les cumple todos los caprichos antes de convertirlos en tapa-rosca.
Pese al infierno en que el Centro está convertido, automovilistas ilusos e inconscientes siguen tratando de atravesar o transitar por la Avenida. No importa la cantidad de gente que ya se desborda de la acera, no importa la magnitud del evento –reconozcamos que los ositos mercadológicos no vienen muy seguido. Nada importa, a sabiendas de la estupidez que implica intentar cruzar la Madero en esas circunstancias, ellos quieren pasar (también es su ciudad). De repente y antes de llegar al banco, recuerdo una diligencia pendiente por el rumbo del templo de San Francisco y, al igual que los automovilistas, intento cruzar la Avenida. “Por aquí no puede pasar”, sentencia una señora; “estoy pudiendo, ¡mire!”, contesto haciendo gala de cinismo y altanería. Seamos honestos: no respondería igual si en lugar de la señora me interceptara un policía o alguien de mayor estatura y peso que yo. El diablo sabe a quien se le aparece.
Por fin en el banco. Fue lo mismo pero más difícil: antes de llegar, alguien me agarró el trasero y no quise voltear a ver, prefiero mi ilusión de que fue una mujer hermosa y no algún marica viejo o un carterista que no me pudo robar. En fin, ser guapo tiene su precio. Por fin en el banco. Saco el dinero, espero la tarjeta y salgo de ahí tan rápido como puedo, debo llegar al vocho antes de que sea más noche y sólo encuentre el chasis. Decido tomar una calle paralela a la Madero pero está muy desolada y, a dos cuadras de mi carro, decido volver a lidiar con la multitud... quien quita y me desquite con alguna mujer por la tascaleada. Me arrepiento: me temo que las bonitas están en la otra acera.
¡Ah, sí! ¡El desfile! Sí... bueno... estoy junto al carro y cuando me vine de la Madero aun no empezaba.

27 de noviembre de 2006

Prevención de la Resaca

Tomar tú solo en el cuarto es lo más pendejo
que puedes hacer.
Mi mamá
En algún lugar,
entre los labios
y la garganta,
el licor se aligera:
trago ácido
vuelto nada,
sólo un recuerdo
que nunca sabré
si en verdad es mío.

Esta noche no hay carretera
ni ganas de morir a solas.
Hoy no espero llamadas
ni ver más señales de humo
que las de mis labios.

Así, y según el cactus de mi escritorio,
tengo derecho a enmudecer
dos o tres veces por semana.
Por eso emborracho las palabras:
que se queden quietas
y se asomen a la noche
sólo para recordarme
los olvidos necesarios.

Postdata:
Acostarse de lado
o escribir
antes de dormir,
evita que el poeta

muera ahogado
por sus propias palabras.

23 de noviembre de 2006

Aquí les dejo un texto de Fernando Sánchez Dragó, se los paso al costo

Rubicón
http://www.sanchezdrago.com

Y si jugáramos, sólo durante un ratito, a llamar a las cosas por su nombre? Estoy enfermo. Soy un minusválido social. Sufro de una dolencia extraña a la que los jueces del Santo Oficio de la Corrección Política llaman discriminación positiva. ¿Qué será eso?

Discriminar significa, según el diccionario, distinguir o diferenciar y dar trato de inferioridad a alguien por motivos raciales, políticos o religiosos. De ello se deduce que no cabe discriminar positivamente a nadie, so pena de incurrir en una contradicción gramatical análoga a la de todos esos políticos, periodistas y tertulianos que hablan de discrepar con. ¡Caramba! Creía yo, hasta ahora, que se puede discrepar de o en, pero… ¿discrepar con? Sería eso como follar sin. O sea: algo imposible, a no ser que quien discrepa con opine que follar es masturbarse.

Transijamos, empero, con (ahora, sí) el chirriante solecismo. Discriminar positivamente equivaldría, entonces, a lo que hasta hace poco se consideraba -y se llamaba- trato de favor. Y todo lo que favorece a alguien, en pura lógica, perjudica a otros, ¿no? Soy uno de ellos.

Y no sólo yo, lo que para el resto del mundo carecería de importancia, sino también otras muchas personas, negativamente discriminadas todas ellas por las leyes que impone y las costumbres que propaga la ideología hoy dominante.

¡Ay de quien en los Estados Unidos -es un ejemplo- pertenezca ahora a la otrora casta superior de los wasp (blancos, anglosajones y protestantes)!

¡Ay de quien en La India actual -es otro ejemplo- haya nacido brahmín y no paria! Condición, esta última, casi inexcusable para conseguir una beca, un puesto de funcionario, una subvención, una limosnita pública, una cucharadita de sopa boba.

El mundo, por lo visto, no tiene arreglo: las injusticias se reparan con injusticias, se quita el sillón a unos para poner a otros, no para que los otros y los unos estén sentados. Quien se fue a Sevilla…

¡Y ay de quien en la Expaña (con equis) de Zapatero no haya nacido, como es mi caso, qué mala pata, al sur del Estrecho, al este de Estambul o en las cercanías de los Andes y esté, además, sumido en el error teológico de no rezar cinco veces al día mirando a La Meca!

Es curioso. Lo digo porque hay, al parecer, una infinidad de ecuatorianos, marroquíes, senegaleses, palestinos y chinos -valga la muestra- deseosos de llegar cuanto antes a ser españoles de pleno derecho (lo que es, por su parte, locura, pues siéndolo perderían estatus y privilegios, convirtiéndose en ciudadanos de segunda), mientras yo, siempre con los pies fuera del plato, contemplo la posibilidad de hacerme chino, palestino, senegalés, marroquí o ecuatoriano para ver si así recupero la plenitud de mis derechos civiles y dejan de discriminarme negativamente.

Tampoco sería mal sistema para conseguir lo mismo salir del armario, transformarme en mujer o convertirme a la única religión verdadera. Ya saben a cuál me refiero. Alá es grande.

Oí decir el otro día a una contertulia en el programa de Luis del Olmo que los españoles no son xenófobos, y yo, contraatacando, argüí, y así lo pienso, que si no lo son aún, o lo son sólo por lo bajinis, muy pronto, tal como van las cosas, lo serán a grito abierto. La avalancha de inmigrantes y la permisividad y miramientos con la que se les acoge es pan demagógico, clientelista y bobaliconamente buenista para hoy, y hambre de racismo y fascismo para mañana. El Le Pen ibérico está al caer. En otros países de Europa, y no sólo en Francia, ya lo ha hecho. Ley de mercado: donde hay demanda, aparece la oferta. El franquismo nos vacunó contra eso, pero los efectos de la vacuna están a punto de caducar. La izquierda zapaterista (y buena parte de la europea. Sólo se salva Blair) es, en estos momentos, sépalo o no, el caballo de Troya del fascismo. Al tiempo, señores.

Hablan Zapatero y los zapateristas, siempre tontiastutos (homenaje a Ferlosio), de alianza de civilizaciones, incurriendo al hacerlo en un desatino histórico, filosófico, ideológico y religioso de tal calibre que cualquier comentario al respecto sobra. Lenin dijo que los capitalistas eran tan idiotas y tan mercachifles que acabarían vendiendo a los comunistas la soga con la que éstos los iban a ahorcar. A punto estuvo, por cierto, de tener razón. Hoy, en todos los cubiles del integrismo islámico, talibanes barbudos con dobles cananas y kalashnikov en bandolera se frotan las manos y se tronchan de risa por la necedad de los infieles cada vez que el ulema Zapatero se anuda la cufiya, sube al púlpito de la mezquita o trepa al minarete y lanza su prédica en algarabía.

Europa, como dice la Fallaci, es ya Eurabia (y Madrid, Nairobi), y el ayatolá de La Moncloa, ayudado por el gran visir del palacio de Santa Cruz, es su profeta. La tragedia de la Historia, escribió Marx, se repite siempre como farsa, y en ella, metidos desde el capullo circunciso hasta el turbante sarraceno, andamos. Vuelven las cruzadas, que son siempre mal asunto, sólo que al revés. Donde las dan, las toman; donde las dimos, las tomaremos. Empieza la revancha de Lepanto. Alá, en efecto, es grande.

¿Puerto de los Cristianos o puerto de los Paganos? ¿En qué continente están las Canarias? ¿Y las Españas? ¿Dónde termina Europa y empieza África? ¿En los Pirineos, como se decía antes, o en Despeñaperros, como dicen que dijo Curro Romero? ¡Mira tú que si ahora resulta que los franchutes -adjetivo políticamente incorrecto y negativamente discriminatorio, lo sé, pero así los llamaban antes mis ex compatriotas- tenían razón! Pero quia… Tranquilos todos. África empieza en París, ciudad siempre cosmopolita (¡qué digo! Multiculturalista, como lo es la antitaurina Barcelona que ahora se postra ante el burro bravo) e indiscutible capital de Eurabia. El mundo de ayer, amigo Zweig, se ha ido al carajo. Los mapas que estudié de niño ya no sirven para nada.

Giovanni Sartori, en su libro sobre La sociedad multiétnica (Taurus), sostiene que el trato dado en nuestro país y en el suyo a los sin papeles conculca la legalidad vigente y es incompatible con el Estado de Derecho. Otro día hablaré de tan embarazoso asunto.

A Japón han llegado en los últimos 12 meses 15 inmigrantes. Sí, sí, 15. Es dato oficial que publica el Asahi. Allí no se andan con chiquitas. Las leyes se cumplen. Es un Estado de Derecho.

Dicen que Zapatero, con tanto trajín, sólo lee los viernes, día de oración, a mi amigo Suso de Toro y todas las noches, de rodillas al pie de la cama, unos sutras del Corán. Le aconsejo que saque tiempo, por el bien de sus gobernados y por el mío propio, para echar una ojeada a otro libro: Rubicón, de Tom Holland, (Planeta). Así se enterará de cómo Roma dejó de ser un Estado de Derecho -figura jurídica que ella misma había inventado-, y empezó a discriminar positivamente a los ilegales que cruzaban el Rhin a bordo de pateras y cayucos o salvaban los Alpes sobre la grupa de lo que aún no eran caballos de Atila, y merodeaban luego, sin papeles, por las vías de la metrópoli, a partir del instante en que un legionario -León viene de legión- y déspota multiculturalista que se llamaba Julio César cruzó el río más infausto de la Historia. Fue, de hecho, ese progre del Foro quien concedió a los galos y a otros naturales de extramuros el derecho de ciudadanía. Aquella tragedia se repite ahora como farsa. Zapatero -¡Ave, César!- está a punto de imitar a éste, de cruzar el Rubicón del Atlántico y los Alpes de los Pirineos, y de conceder el ius civilis -no sólo el ius gentium, que es cosa razonable- a quienes allanan las fronteras y nos okupan con el exclusivo objeto de mantenerse, mediante el empujón de esos votos, en el poder. Eso, en román paladino y a los ojos de quienes creen -no es mi caso- que la patria es madre (y, por su etimología, padre), tiene nombre. Se llama parricidio. O quizá, doctores tiene la judicatura, traición.

Fernando Sánchez Dragó
2 de septiembre de 2006

21 de noviembre de 2006

Breves Gigantescas



Cuando el gigante llora,
la tierra parece temblar,
dan ganas de abrazarlo
y decirle: ten calma,
el cielo no es tan alto.
*
Los gigantes malos no existen,
tienen más grande el corazón.
*
La razón por la que el gigante puede ver
sobre las cabezas de los demás,
es porque su alma está más arriba.
*
Un gigante no es tal por la longitud
de sus pasos ni por la fuerza de sus brazos.
El gigante es tal por el tamaño de su mirada.

14 de noviembre de 2006


Resulta que ayer, mientras me tomaba un delicioso americano fuerte con mi sister la Marlencilla, un brother de esos de antaño, me preguntó que qué había escrebido últimamente, me dio vergüenza responder que no he tenido tiempo. ¿Tiempo? Antes, cuando yo solía ser un estudiante y poseta, escribía casi a diario y ahora que he tenido que entrar al mercado laboral simplemente tengo casi una semana que no me siento a escribir y como un mes que no escribo algo que realmente valga la pena. Tiempo tengo, son las ganas lo que a veces me falta o será que ya no me pasan tantas cosas emocionantes y divertidas.
A ver, hagamos memoria (querido lector, puede saltarse este párrafo): entre que me sentía agobiado por no tener trabajo, entre que lo conseguí y salgo casi a las 6 de la tarde, entre que en marzo inicié una relación que en septiembre empezó a decaer y en octubre estalló embarrándome de mierda el corazón, entre que quiero a esa mujer pero sé que pus, como decimos en Copandaro, no l'hay, entre que ahorita tengo un chingo de hambre, entre que, contrario a mi sagrada costumbre, ahora me levanto tremprano y por lo mismo me da sueño a las 11:30 pm, entre que ya tengo un buen rato sin una buena nalga sobre mis muslitos y eso sin contar que ahora leo más de lo que escribo... dadas las circunstancias ¡CÓMO JIJOS DE SU REPUTISÍSIMA MADRE ME VOY A SENTAR A ESCRIBIR!
Chale lector, usté no merece escuchar estas leperadas pero es que la neta ando que me lleva la chingada. Ahi la watchamos vatos.

30 de octubre de 2006

Vicente, tus palabras serán tu recuerdo

Si hacemos a un lado los problemas políticos por los que ha pasado el país en los últimos años, nos daremos cuenta de que posiblemente este sexenio (el de Foxtopía), sea quizá el más divertido en la historia de México; por tal motivo, estimado lector, he aquí sólo unas de las perlas foxistas. Vicente, te vamos a extrañar!!!

"Tengo las botas bien puestas en la tierra y a la realidad la veo de frente y nunca le doy la espalda"
Afirmó Fox en su discurso de toma de posesión como Presidente, en diciembre del 2000

"Ahora sí me siento cargando la piedra del Pípila, o más grande, cargando esta responsabilidad"
"Todavía no daremos a conocer el gabinete, vamos a darle emoción; es como las mujeres cuando están bailando: si llegan a enseñar tobillito nada más, es cuando se pone bien la cosa"
Antes de destapar los nombres de quienes conformarían su gabinete en noviembre del 2000

"Honestidad, trabajar un chingo y ser poco pendejo."

En respuesta a la pregunta: ¿qué le ofrecía a México?, abril de 2000

"PEMEX es igual a la virgen de Guadalupe, son símbolos para los mexicanos que deben manejarse con mucho cuidado",
Comparación que hizo el Presidente en marzo del 2000

"Así como me ven de rancherito y con botas, también sé ser estadista y gobernante, y también sé cuándo usar traje y hablar bonito."

Así se refiere Fox a su imagen como nuevo Presidente, el 21 de febrero de 2000

"Cambiemos de raíz sin cambiar las raíces"

Aseveración de Fox del 5 de febrero de 2001

"Sí hice muchas travesuras de chiquito y las ando haciendo también de Presidente",
Declaración del Presidente durante el Día del Niño en abril del 2001

"Ni se crean que tenemos un cuartote lleno de dinero para ver qué se ofrece y cómo apoyamos"
Señaló el Presidente ante indígenas huicholes, coras y tepehuanos, en septiembre del 2001

"Le diré qué siento. Que ahora tengo un amigo allá en Las Cañadas de Chiapas. Sin habernos conocido personalmente, hoy nos entendemos mucho mejor. Yo siento que tengo en Marcos a un amigo"

Declaró Fox sobre el Subcomandante Marcos, en abril del 2001

"Los mandatarios no pueden detenerse porque el mundo se tiene que mover",
Así respondió Fox a los cuestionamientos sobre viajes al extranjero, el 9 de octubre de 2001

"Se sienten ñañaras",

Respondió Fox a la pregunta ¿qué se siente al ser presidente?, que le hiciera una niña el 11 de enero del 2002

"A María Félix la recordaremos como la gran impulsora que fue del cambio democrático del país",
Así se expresó el Mandatario durante el velorio de María Félix, en abril del 2002

"Son asuntos personales, nomás veme la cara de sonrisa que tengo y con eso tú juzgas",
Respondió el Presidente Fox a quienes preguntaron sobre su matrimonio con Marta Sahagún, en julio del 2002

"Boyas ancladas al fondo del mar con grandes cadenas".

así se refirió Fox a los obstáculos que enfrentaron algunas instituciones al inicio de su administración, el 17 de marzo del 2004

"Hay todavía una enorme cantidad de buzos allá abajo, con su soplete, con su martillo, con su cincel, trabajando fuerte por lo mucho que nos falta por hacer."
Dijo Fox en el lanzamiento del programa de Apoyo a Emprendedores de Nafin, el 17 de marzo del 2004

"Nosotros no nos hacemos bolas ni estamos perdidos en ese tema"

Dijo sobre el caso de corrupción desencadenado por el empresario argentino Carlos Ahumada, el 13 de mayo del 2004

"Traemos mucho argüende"

Así se refirió Fox al gremio de los políticos el 4 de junio del 2004

"Al mismo Jesucristo se le fue uno entre los 12, aquí también se nos fue uno, ni modo",
Dijo Fox Al minimizar la salida de su ex vocero Alfonso Durazo Montaño del gobierno Federal, el 9 de julio del 2004

"La democracia no puede ser sólo gritos y sombrerazos".

Así lo dijo el 30 de julio de 2004.

"Está en su punto, diría yo, está de primera, está de pelos como dicen los chavos"
Fox referencia al papel del Ejercito en Chiapas, en enero de 2001.

"Y yo por qué?..."

Así respondió el presidente cuando alguien le pidió su opinión sobre el conflicto entre Televisión Azteca y CNI Canal 40, en enero del 2003.

"En 15 minutos resuelvo el problema de Chiapas"

Esa sentencia la confirmó el día que fue elegido Presidente de México y respondió telefónicamente la felicitación que le hizo Juan Carlos I de España.

"Muchas gracias, mi rey"

Un poco después, en marzo de 2001, un Fox todavía optimista declaraba:

"Marcos está invitado a los Pinos el día que quiera"

Sin embargo, ya en noviembre de 2002, el tono de la respuesta fue más triste:
"Yo dije que iba a solucionar en 15 minutos el problema de Chiapas si Marcos y los zapatistas estaban dispuestos, a su vez, también a llegar a la paz".

En la inauguración del segundo Congreso Internacional de la Lengua Española, en Valladolid. 16 de octubre de 2001, cometió lo que se considera uno de sus mayores deslices orales (se respeta la puntación original):

"Pero mil años no son demasiados si los contraponemos con el tiempo que auguramos a la pervivencia de los ideales de paz de justicia, de libertad, encarnados por Don Quijote de la Mancha, que de Miguel Cervantes a Octavio Paz, de Sor Juana Inés de la Cruz a Gabriela Mistral, de Simón Bolívar a José Luis Borgues han anhelado los más claros hombres y mujeres que ha dado nuestra lengua"

No hay que olvidar la confusión de cargos y premios que Fox tiene de los escritores.

"He tenido trato con personalidades, como los premios Nóbel Carlos Fuentes, Octavio Paz..."

Cuando Fox sale a la calle, aparecen los momentos de más color para la posteridad. Así sucedió cuando felicitó a una señora por no leer el periódico el 11 de febrero de 2002.

"-¿Cómo ven? ¿Cómo la llevo?

"-Bien, bien...

"-Jalando bien, ¿verdad? Ustedes no leen al periódico, por supuesto.

"-No, pos yo ni sé leer, ¡pero en la televisión sí lo veo!

"-¡Mejor! Va usted a vivir más contenta."

En otras ocasiones, Fox realiza tareas de jefe de redacción con la prensa maldita:.

"¿Cuáles criticas, cuál PAN? El diputado no es el PAN, no se hagan, no sean buscabullas... ¡Saquen buenas noticias! ¡Trabajen para su propio país, trabajen para ustedes mismos! ¿Quién les ha dicho que la nota siempre es lo negativo? La nota es lo positivo, el ánimo, la alegría, la esperanza".

"Yo les doy la entrevista, hablamos, siempre y cuando me cubran la nota del dia; entonces dos notas, una la que ustedes digan y otra la que yo hago".

Claro que sí (me interesa la presidencia)... pero me da güeva eso de hacer campaña. Me encabrona que me toque la gente".

"Quizá haya gente que piense que no soy tan inteligente, y a lo mejor que tampoco soy tan antipático como parezco".

"Arrogante sí soy pero no prepotente".


"Fox. Fidel, ¿te puedo pedir otro favor?

"Fidel. Dígame.

"Fox. Que estando en casa a mí me serviría muchísimo que no hubiera declaraciones sobre el tema de la embajada o de las relaciones México-Cuba o de ese evento que vivimos en estos días pasados.

"Fidel. No tengo ninguna necesidad de hacer declaraciones allí.

"Fox. ¡Qué bueno!

"Fidel. Dígame, ¿en qué más puedo servirlo?

"Fox. Pues básicamente no agredir a Estados Unidos o al presidente Bush, sino circunscribirnos... Fox. Me acompañas a la comida y de ahí te regresas.

"Fidel. Y de ahí cumplo sus órdenes: me regreso.

"Fox. Fidel, te agradezco muchísimo.

"Fidel. Muy bien, Presidente.

"Fox. Nos van a salir bien las cosas así."

(Conversación previa a la cumbre de Monterrey, abril de 2002).

"La democracia no puede ser sólo gritos y sombrerazos".

Así lo dijo el 30 de julio del 2004.

"Los migrantes mexicanos hacen trabajos que ni siquiera los negros quieren hacer". Mayo del 2005

"El 75% de los hogares de México tienen una lavadora, y no de dos patas o de dos piernas, (sino) una lavadora metálica".

Comentario que enfureció a los legisladores, diciendo que fue un comentario "sexista", el 8 de febrero del 2006.

"Digo cualquier tontería, total, ya me voy"

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